3 puntos a considerar en la fabricación de muebles de exterior

Disfrutar de las áreas al aire libre, ya sea en jardines, balcones o terrazas, se valora cada vez más. Con entornos interiores reducidos, hacer un buen uso de los espacios al aire libre es una tendencia actual. Ante esto, la fabricación de muebles de exterior también gana fuerza.

Cada etapa de la producción de muebles tiene sus particularidades. En el proceso de producción de muebles para áreas al aire libre, los cortes de materiales como telas, fibras,  cuerdas y metales no difieren. Sin embargo, cuando se trata de madera, el duramen es la parte noble y más resistente. Por lo tanto, debe priorizarse para uso externo. Además, el montaje y el acabado son pasos que merecen especial atención.

Verifique 3 puntos a tener en cuenta al fabricar muebles de exterior 
 

Corte

En el proceso de corte, se utilizan máquinas propias para desbastar el material y diferentes técnicas para cada materia prima. Por eso, haga un plan de corte. Es importante comenzar con las piezas más grandes y, dependiendo de las piezas, cortar las piezas más pequeñas.


Cabe destacar que cuando se trabaja con madera, hay un mayor tiempo de entrega en comparación con el procedimiento de corte de metal, por ejemplo, debido a los procedimientos operativos necesarios para ajustar la longitud, el ancho y la altura del material. "Sin embargo, tanto en el corte de metal como de madera, el profesional debe guiarse por el diseño del producto, que garantiza cortes precisos, en sus diversos ángulos", dice Larissa Moura, responsable de marketing en Mac Design.


Montaje

Al ensamblar muebles para áreas al aire libre, hay un procedimiento muy importante para que puedan resistir los cambios climáticos, según Marcelo Yamasita, director comercial de Dona Flor Furniture. “Los productos de madera se presionan para acelerar el secado del agua de lluvia. Además, se ensamblan de tal manera que se evita la posibilidad de deformación mediante técnicas de construcción y el uso de adhesivos especiales".

El montaje se divide en dos etapas: la intermedia y la final. La primera es la fabricación de estructuras metálicas, que utilizan máquinas de soldadura para unir piezas de aluminio cortadas previamente, así como estructuras de madera. Es un trabajo desarrollado por trabajadores de la madera, responsables de realizar todo el mecanizado de la materia prima y el ensamblaje utilizando pegamento y tornillos, lo que le da total resistencia y durabilidad al producto fabricado. La segunda se utiliza para unir todos los componentes, transformándolos en el producto final.


Acabado

En esta etapa, el producto adquiere refinamiento. Con el uso de abrasivos especiales en varios granos, las soldaduras de las estructuras de aluminio se vuelven imperceptibles. Además, pasan por un largo proceso de limpieza y secado. Solo entonces reciben pintura electrostática, que es una de las formas más resistentes y efectivas que existen.

Para el proceso de pintura, ya sea en madera o metal, los productos son lijados completamente para que la pintura o el barniz tengan una mejor adhesión. No por nada, ambos necesitan protección UV y resistencia a la intemperie. Este procedimiento, además de embellecer y proteger las piezas, busca preservar la propiedad natural de la madera, realzando sus ejes y nudos característicos.